La seguridad social, en acuerdo con la Organización Internacional del Trabajo -OIT-, busca garantizar las nueve ramas de la seguridad social manifiestas en el Convenio número 102: “Norma Mínima de Seguridad Social” (junio 4 de 1952) de dicha organización.

Pero la seguridad social en los países europeos no solo ha avanzado en cobertura horizontal (poblacional), sino que lo ha hecho en cobertura en profundidad (en riesgos), llegando a nominarse “Seguridad Social Ampliada” y administrando otros riesgos no cubiertos hasta su momento. El Banco Mundial, conciente de la poca posibilidad de que los países en proceso de desarrollo adoptaran este modelo para la protección social de sus poblaciones, ha diseñado en el marco del Manejo Social del Riesgo -MSR-, otra forma de extensión en riesgos nominada protección social y la cual avanza en estos nuevos riesgos administrados de manera social.

Estos avances en la protección social han requerido que las prestaciones, a la par que los riesgos, se amplíen, por lo cual la Organización Iberoamericana de la Seguridad Social -OISS-, ha elevado al carácter de décima rama de la seguridad social, a los Servicios Sociales.

Estos servicios sociales, importantes en todos los grupos de población, pero excepcionalmente en las personas adultas mayores, personas en situación de discapacidad y niños y adolescentes, pasa a ser parte de la Caja de Estrategias que se requieren en una adecuada administración de los riesgos.